Julio, primeros calores, extraños fríos a destiempo para dejarse notar. Primeras cervezas, amigos, muchos amigos. Primeros largos en la piscina: estoy en baja forma, mi cuerpo lo nota. Medio año que se va, otro medio que empieza: este ritmo de vida nos parte el calendario en trocitos, átomos de año, nanomeses minúsculos. Días más largos, noches más cortas, intensas. Como más, bebo más. Un brindis, luego otro. Por qué, nos preguntamos: da igual por qué se brinde, brinda es sólo brindar, por lo vivido, por lo que queda por vivir, para olvidar, para recordar. Julio para mí ha sido punto de inflexión, un paréntesis musical, una pausa necesaria, un paso al frente. Este mes de julio me ha dejado muchas sensaciones y vivencias. En sus noches me ha acompañado la cámara y la música, la familia y los amigos. Les dejo una breve muestra de todo lo que he podido ver y escuchar. En la sección "Te sugiero que escuches", una lista que he creado para compartir con vosotros lo que he podid...