Entradas

Mostrando entradas de mayo, 2017

La vida negociable - Luis Landero

Imagen
Autor: Luis LanderoEditorial: Tusquets Editores S.A.ISBN: 978-84-9066-371-4 Es la segunda vez que leo a Luis Landero. En mi anterior lectura, El balcón en invierno, encontramos a un Luis Landero autobiográfico, que se tomó una pausa de reflexión. Tal como él mismo ha dicho algunas veces, necesitaba reflexionar sobre sí mismo, estaba cansado de escribir novelas y usó balcón de invierno como una especie de pausa de expiación. Después de esa breve parada, vuelve a ponerse el traje de novelista y nos propone esta obra con un nombre tan sugerente y acertado: La vida negociable. Igual de sugerente es la fotografía de la portada del fotógrafo Ferdinando Scianna. En La vida negociable, Luis nos cuenta en primera persona la vida de un pícaro, un personaje que tiene los tintes de su estilo a veces cervantino, teñido de algo quevedesco también. Hugo Bayo, el protagonista, es un peluquero que desde la primera página mete al lector en la historia con un: “Señores, amigos, cierren sus periódicos y s…

¿Qué se siente?

Imagen
Hace tiempo que veo el fútbol sin pasión desmedida, sin rasgarme las vestiduras. Ahora con los años, puedo decir que soy hincha de verdad, de los que celebran los triunfos y aceptan las derrotas aplaudiendo a mi equipo. Ganar o perder como cosas de un juego, que es lo que es al fin y al cabo por mucho que quieran los clubes hacernos ver que es una profesión. Claro que lo es, pero para mí, como espectador maduro, no pasa de ser sólo un juego.

Ser hincha es difícil. Te obliga a aceptar las burlas cuando pierdes y ver poco reconocidos los logros por parte de los rivales. Es más fácil ser fanático y dejarse llevar por el entorno y por lo que te pide el estómago. Cuando eres hincha, todo te lo tienes que gestionar desde dentro, no esperando ser aplaudido ni sentir la necesidad de sacar a relucir tus logros como el buque insignia de tu esencia, porque la identidad está en los propios valores, valores que brillan más que el oro de cualquier medalla.

Por eso soy hincha de Nadal, del Atlético …