lunes, 30 de mayo de 2011

El Club27 (2)


Jim Morrison fue otro de los grandes del verano del 67: el famoso "verano del amor", que impulsó el movimiento hippie. Ese verano The Doors, el grupo del que fue vocalista, hizo su puesta de largo con el tema Light my Fire.
Era un vocalista diferente. Provocador y transgresor en sus conciertos. 
Lo curioso de la historia es que no siempre fue así. De hecho, en sus inicios, cantaba la mayor parte del tiempo de espaldas al público. Sufría miedo escénico, el cual logró vencer gracias a ingerir dosis de peyote antes de los conciertos. Esta droga provocaba en él un estado de éxtasis cercano a la divinidad que encandilaba a sus fans.

miércoles, 25 de mayo de 2011

El Club27 (1)

¿Qué es una vida larga? ¿Qué es una vida corta? A veces hay vidas de 80 años que las resumes en nació, se casó, tuvo tres hijos y murió. ¡Ah!, y era una persona muy honrada. A veces, sin embargo, nos encontramos con personas que viven 27 años y su sombra se extiende flotando sobre los ríos de tinta que se escriben acerca de ellos.
¿Casualidad o destino? A veces es difícil de explicarlo. Durante los años que transcurrieron entre el 27 de noviembre de 1942 y el 3 de julio de 1971, se dio una extraña circunstancia. La primera fecha corresponde al nacimiento de Jimi Hendrix. La segunda es la fecha en que murió Jim Morrison. Entre ambas fechas, nació y murió una chica de voz desgarradora y envolvente personalidad. Su nombre también empezaba por Jota. Jota de Janis. Janis Joplin.

lunes, 9 de mayo de 2011

Sangre y Fuego

Cuando asistí a la presentación del libro Sangre y fuego de la escritora Ana Joyanes, quienes lo presentaron, entre quienes estaba por supuesto la propia autora, insistieron en que no se trataba de una historia de vampiros. Después de su lectura he podido entender el porqué de tal afirmación. En efecto, no es una historia de vampiros. Hay mucha acción,  mucho dolor y sobre todo mucho amor. Lo de la existencia de vampiros entre los personajes, no deja de ser un vehículo en el cual dejarnos llevar para bucear hasta lo más profundo de los sentimientos.

Destaco de manera muy especial la construcción de los personajes. Personajes redondos. Personajes a los que se llega a entender y que casi se pueden llegar a tocar y sentir. A pesar de que hace ya unos días que terminé la lectura de Sangre y fuego, les aseguro que aún puedo llegar a sentirlos cerca.