domingo, 30 de junio de 2013

La casa de las flores rotas - Juan Andrés Herrera

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Libro: La casa de las flores rotas.
Autor: Juan Andrés Herrera
Editorial: El gato rojo.
ISBN: 8493867306
166 páginas
pvp: 14,00 €

El polvo del Sahara llegó del Este, atravesando el mar como una nube de langostas. Por eso, la guagua va tan lenta. Juan observa desde su asiento al conductor, un tipo gordo capaz de conducir con la tripa, inclinar la cabeza sobre el volante como si de pronto sus ojos hubiesen enfermado de cataratas. Desde que salieron de la ciudad, el polvo, esas gigantescas cortinas ocres más parecidas a una contaminación de mosquitos que a otra cosa, ocultan el paisaje, incluido el mar y los caminos que llegan a él. ¿Dónde carajo estás? Vas hacia el sur, eso está claro, pero ¿dónde?, se pregunta Salas al tiempo que escudriña un paisaje idéntico en cada curva.

Así, con esta magistral descripción de esa atmósfera tan polvorienta, reseca y tediosa de un típico día de siroco, Juan Andrés Herrera nos abre el mundo que recrea en su libro “La casa de las flores rotas”; es la escena inicial, la de la llegada del protagonista Juan Salas al pueblo de La Degollada de los Cochinos en el sur de Tenerife, un pueblo pequeño pequeñísimo, abandonado de la mano de Dios, o más bien del Diablo a tenor de como se comportan sus habitantes. Juan llega allí huyendo de sí mismo y marca distancias con su pasado hasta el punto de hablar de él, siempre en tercera persona, extraña forma de hablar que no pasa desapercibida y que intenta disimular, lo cual no le permite liberarse de ese pasado que le atormenta, haciendo que este recurso lingüístico termine siendo una trampa, una rémora más en su vida. Juan, a raíz de un delito que comete en el colegio donde trabaja y que no se sabrá hasta llegar a mitad del libro, es condenado a no salir de su apartamento hasta que una carta lo obliga a salir. Esa carta le obliga a aceptar un trabajo de tutor de un chico deficiente que vive en un pequeño pueblo sureño llamado La Degollada de los Cochinos. El chico vive en La Casa con su tío Manuel, un señor ya entrado en años, sastre y homosexual, que se aferra a su única esperanza de abandonar el pueblo y dar un futuro mejor a su sobrino: ganar el concurso de confección de una prenda, un manto dedicado a la Virgen de Candelaria. Sin embargo la competencia es feroz por ganar el concurso, un hecho tan aparentemente poco importante, pero tan lleno de simbolismo. Con este detalle, Juan Andrés nos retrata las miserias de las ambiciones en los pueblos pequeños, buscando a toda costa sus breves, minúsculos momentos de brillo dentro de tanta miseria polvorienta. No faltan así las actitudes caciquiles, encarnadas en Doña Melquíades, que no es hombre a pesar del nombre, sino mujer de sonrisa estática, ni tampoco falta el cura inquisidor y el jefe de la guardia civil de los de antes, de los de tricornio y abuso de autoridad. Y también el amor, el amor de Juan por Guacimara la hija de Doña Melquíades, una chica misteriosa que no llegamos a saber nunca si va o viene. Allí, en La Degollada de los Cochinos, se alían los poderes del dinero, la iglesia y la autoridad contra los más pobres para poder dominarlos.
Es la primera novela de Juan Andrés Herrera, y eso me hace ver en él un escritor con serias
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Juan Andrés Herrera
posibilidades de ser un destacado de las letras canarias ya que no se le nota la falta de experiencia. Personajes de marcada personalidad, bien configurados por sus diálogos, bien caracterizados por sus descripciones precisas. 

En la temática se abordan aspectos trascendentales para el ser humano como la culpa, el darse segundas oportunidades, la amistad, la lealtad, la envidia, la ambición, el amor, el engaño y también el desengaño. Todo esto en apenas 166 páginas. Los personajes evolucionan, no son estáticos en sus planteamientos y son solventes para el lector, lo cual habla de la capacidad narrativa de Juan Andrés. Me ha gustado. Atrapa. 

domingo, 23 de junio de 2013

Andamana la reina mala - Marcos Alonso

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Título: Andamana la reina mala
Autor: Marcos Alonso
Venta a través de plataforma bubok
Pvp: formato papel, acabado rústico 14,95€
formato eBook en PDF: 1,50 €
(enlace haciendo click AQUÍ)
Ambición, traición, guerra interior. Estos sentimientos, estas maneras de vivir, estas afiladas aristas que conforman la personalidad ¿son atemporales?, ¿forman parte necesaria de la condición humana? Yo diría que sí que lo son. Sobrados son los ejemplos a lo largo de la historia para concluir que lo llevamos en los genes y que sólo la modulación de esos comportamientos, sólo las victorias parciales del raciocinio, han impedido que terminemos acabando con nosotros. La ambición llevada al extremo de la traición es el eje de "Andamana la reina mala", la primera novela del escritor canario Marcos Alonso. La protagonista, Andamana, está configurada como un personaje lleno de recovecos, de aristas. ¿Será por esa razón por la que Marcos decidió colocarle una máscara que ocultara su parte más vulnerable, su rostro?
"Andamana la reina mala" es una historia atemporal. Pasado y presente se mezclan a partes iguales, del mismo modo que ocurre con los paisajes, que sitúan la historia en una especie de macroisla Canaria mezcla de trozos del archipiélago y sus costumbres. Una única isla habitada por nombres que nos son familiares a los canarios, que forman parte de nuestro pasado prehispánico y que Marcos los trae al presente para enseñarnos ese nexo embrionario con nuestros predecesores a los que el autor dota de comportamientos que sobrepasan lo moral para situarse en lo perverso, para decirnos que no todo lo que vemos hoy en día son males del presente sino vestigios del pasado de los que nunca aprendimos. Pero no todo es malo, también hay héroes con mayúsculas dispuestos a cambiar la historia, románticos defensores de un mundo mejor, más justo.
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Marcos Alonso
"Andamana la reina mala" os recomiendo que la leáis sin pretensión de encontrar en sus páginas una recreación de un trozo de la historia de nuestras islas. Para los más puristas o los que busquen ese tipo de lectura, mejor que recurran a Viera y Clavijo o similares. Andamana hay que leerla con la mente abierta, sin prejuicios ni ideas preconcebidas, porque Andamana es ficción, no es mujer real sino inventada. Andamana no pretende ser aquella quién, según la tradición canaria, unificó los reinos de Gran Canaria. Andamana es una princesa con desmedida vocación de poder que, pasando por encima de su maternidad o incluso de su amor por Gumidafe el pastor guerrero, es capaz de renunciar a todo por ser quién merece ser, por arrancar al pasado lo que le pertenece, salga el sol por donde salga.
Marcos pone en situación al lector en las primeras páginas, presentándonos poco a poco a los personajes para luego aumentar progresivamente el ritmo narrativo hasta llevarnos a un no-poder-parar-de-leer, con ese estilo tan propio de él, tan directo, recurriendo a la ironía para arrancarnos una sonrisa o a la poesía para meternos un paisaje o una escena en vena. Ventajas que tiene lo de ser un escritor de amplios registros.
Marcos inventa (¿inventa?) un mundo canario islótico, claustrofóbico, tierra de volcanes, hostil. Escarpados acantilados que mueren en el mar, lugar donde la mejor manera de sobrevivir es vivir sobre los demás. De ahí nacen las luchas de poder, de ahí el hecho de que a los más débiles, las castas más humildes, no les quede otra salida que precipitarse en su desesperación al vacío estrellando sus cuerpos contra el mar o esconderse viviendo como huidos, o también, ¿por qué no?, revelarse. No es nada nuevo. De todo eso sabemos mucho en Canarias. Marcos lo sabe, por eso lo escribe y yo lo leí y lo entendí. Enhorabuena Marcos. Esta historia merecía ser contada y merece ser leída.

miércoles, 19 de junio de 2013

Melodía de lágrimas

Hoy no voy a contarles mucho. Es de esas ocasiones en las que no hay palabras. Solo hay que abrir bien los ojos y escuchar el sonido de las imágenes. Las lágrimas brotan impotentes, empujadas por el desánimo, y resuenan más que una sinfonía de goterones escupidas por la tormenta. Los gobiernos invierten en tiempos de crisis, pero lo hacen para "sanear la economía" a base de poner parches en el casco de un barco que inevitablemente se hunde. Se habla mucho de "re-construir". No me gustan esas palabras que empiezan con "re": re-construir, re-cuperar, re-plantearse,... palabras que apestan a pasado, a estático, a miedo, a falta de coraje, a comodidad: "¡hagan lo que sea, pero arréglenme esto!" A mí me gustan otras palabras, más osadas, menos ajadas, palabras sin "re", palabras como construir, hacer, plantearse y también plantarse. El pasado viernes, la Orquesta y el Coro de la ERT, la orquesta sinfónica de Grecia, dirigida por Markos Moissidis ofreció su último concierto. El gobierno griego, preocupado como el nuestro en invertir los recursos que recogen en el saneamiento de las entidades bancarias, decide que no invierte más en su orquesta y echa el cerrojo. Sintomático, igual que en España: aquí no se invierte ni en investigación ni en cultura, los dos pilares para construir un futuro sano, sino en re-cuperar nuestro pasado, re-cuperar el tan manido "estado de bienestar". Lo que no se invierte en cultura se termina invirtiendo en policías (ya tenemos la prueba reciente con lo de las pelotas de goma y los chorros de agua) ¿Qué futuro nos espera?
No dejen de escuchar el último concierto de la Sinfónica de Grecia, pero sobre todo no dejen de ver el video. Véanlo hasta el final: merece la pena ver cómo el coro "llora" el himno nacional griego. Es lo más que podemos hacer ahora mismo: sufrir un rato con sus lágrimas, once minutos para ser exactos. Pero háganme un favor, a partir de que acaben de ver el vídeo, les invito a no desfallecer y a gritar en cada esquina, en cada café, que queremos un futuro, no que nos devuelvan el pasado.



domingo, 16 de junio de 2013

Polo Ortí. Qué suerte que hayas venido.

Polo Ortí, pianista, jazz, tinerfeño, Berkleey, Valencia, pianoEscuché por primera vez a Polo Ortí como acompañamiento del tristemente desaparecido timplista José A. Ramos en su disco "Para timple y piano", un disco que os recomiendo encarecidamente, mágico de verdad. Después de escucharlo repetidas veces, me dije que si algún día venía por aquí a actuar iría a verlo sin dudarlo. No se dieron las circunstancias para hacerlo con anterioridad pero anoche pude cuadrarlo todo y sí, pude ir a verlo. Actuó en el Teatro Leal de La Laguna y estuvo acompañado por su banda habitual, con Luismo Valladares al bajo y Juanjo Ortí a la batería. Por si fuera poco, me llevé algo más ya que también se sumaron dos gigantes al escenario que no había escuchado antes: Viktorija Pilatovic, una voz que nunca olvidaré, e Israel Sandoval, un guitarrista dotado de una gran técnica interpretativa en sus solos. Polo Ortí ejerce desde hace poco como profesor de la prestigiosa sede valenciana de la Berklee College of Music que es casi igual a su sede central de Boston, solo que allí, tal como dijo Polo en un momento de la noche,  no saben lo que es una buena paella ni qué es la horchata. Así es Polo Ortí, tan complejo en sus fraseos al piano como sencillo en su trato con el público, metiéndose desde el primer momento al respetable con sus traducciones irónicas del inglés o sus explicaciones surrealistas de cómo se le ocurrió componer alguna de sus obras. Me sentí como en familia, como si los estuviera escuchando cómodamente sentado en el sofá de mi casa. Israel Sandoval y él se entendieron a la perfección, pasándose el testigo en los solos con naturalidad, como si llevaran años tocando juntos. De Israel Sandoval, aún tengo en la cabeza resonando el solo que se marcó en uno de los últimos temas de la noche titulado Blues for You.

Hubo otra invitada de excepción, como les dije antes, cuyo nombre quiero que se apunten. Se llama Viktorija Pilatovic y es una artista con una tesitura de voz que ha nacido para interpretar jazz, con una técnica del scat impresionante y que, además de intérprete, es arreglista y compositora. Y sobre todo tiene algo que la hace más grande: es muy joven aún. Seguramente que no será la última vez que oigamos hablar de ella. Lástima el sonido porque era mejorable, pero al final terminó no importándome: me sentí a gusto y ellos con nosotros también. Con eso me quedo. Un concierto entre amigos, un concierto cómplice, un lujo de concierto.
Os dejo un par de vídeos de la banda de Polo Ortí para una grabación que hicieron para TVE y también con otro de esa joven promesa llamada Viktorija Pilatovic. Repito: apunten ese nombre. Ambos temas los pudimos escuchar anoche.


miércoles, 12 de junio de 2013

Nadie me escuchaba


grito, enfado, gritarPor mi boca se asoman.
Otra vez. Son esos ruidosos espasmos carentes de sentido, cada vez más incongruentes, que cabalgan atropellados como una jauría, que cortan el aire, que abollan el silencio con sus coces. Esos que adormilan las iniciativas y despiertan las alertas. Esos que son capaces de acobardar al más valiente defensor de sus ideales.
Sí. Lo sé. Sé que ellos, los que los escuchan, a mis espaldas se refugian en sus cuevas, y sus silencios iniciales poco a poco se convierten en una coral de susurros que me juzgan, lejos, para que no los escuche. Lo que no saben es que sus ecos me llegan en forma de cruces de miradas, sonrisas impuestas, espásticas, gestos cómplices y delatores.
A mí no me queda otra que seguir haciendo resonar mi estómago. Ya no recuerdo cuándo dejé de hablar, ni cómo sonaba mi voz. Sólo sé que nadie me escuchaba.

domingo, 9 de junio de 2013

Feria del Libro en La Laguna



Feria del Libro de La Laguna
Firma de ejemplares junto a Dácil y Belén,
dos de las autoras de la colección
Somos Solidarios.
Este fin de semana se está celebrando la Feria del Libro en La Laguna que para la ocasión ha elegido, a mi modo de ver con acierto, los alrededores de la Iglesia de La Concepción para desarrollar la mayor parte de las actividades.
Toda una experiencia ayer sentarme a firmar algunos ejemplares de los libros de relatos solidarios en los cuales participo con tres microrrelatos, uno por cada libro de la colección.
Hoy me he llevado la alegría de ver cómo la colección traspasa fronteras y ya aparece ofertada en la web de la Librería Nacional, de Bogotá. Además, en la plataforma de Agapea, también aparecen anunciados tanto en versión papel como en versión ebook.
Nuestro deseo, el de todos los autores, es que ustedes nos lean y que se reúna una buena cantidad de dinero para esas tres ONG's Cruz Roja, Amnistía Internacional y Ayuda en Acción, que tan buena labor social están llevando a cabo en estos tiempos de escasos recursos.
Hoy sería un buen plan el dar un paseo por La Laguna y despedir la Feria del Libro, y volver a casa con un libro bajo del brazo.

domingo, 2 de junio de 2013

Intemperie - Jesús Carrasco

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Libro: Intemperie
Autor: Jesús Carrasco
Editorial: Seix Barral
ISBN: 8432214728
Páginas: 224
Precio: 15,68 € (9,49 € en versión
               Kindle de Amazon)

Era la novela del mes de mayo de El Club de los 1.001 lectores, esa iniciativa de el Blog La Esfera Cultural en el cual participo y al cual os recomiendo que os apuntéis. Intemperie es una novela que seguramente no me hubiera comprado tan pronto de no haber tenido el estímulo de leerla. Una hallazgo sorprendente.
Intemperie narra una historia que tiene lugar en un lugar indeterminado. Podría tratarse de Andalucía, en época de sequía. Tampoco sabemos en qué fecha puedan tener lugar los acontecimientos, aunque bien podría ser en la postguerra. Tampoco sabemos el nombre del protagonista, un chico de apenas unos ocho años, ni de ninguno de los otros personajes: un viejo cabrero, un alguacil, su ayudante y un "tullido" u hombre amputado por las rodillas. Ni siquiera tiene nombre el perro del viejo cabrero, ni sus cabras. Todo esto que podría parecer algo casual, no lo es. Está hecho (estoy convencido) con total intención por parte de Jesús Carrasco que con Intemperie nos demuestra que se trata de un escritor muy inteligente. El niño huye del alguacil por razones que no se conocen aunque se intuyen por pistas dejadas en varios lugares de la novela. En su huída se encuentra con un viejo cabrero que le ayudará a sobrevivir. Ambos se acompañan sin apenas hablar, tampoco hace falta, no quieren saber el uno del otro, para qué. Lo importante es sobrevivir y hablar malgasta energías. No puedo contarles más, ni falta que hace. Quiero que lean el libro. Creo que con la descripción que doy tienen suficiente. ¿Qué sienten?, ¿que os faltan pistas?, ¿que están a la intemperie? Ese es el secreto de la novela.
Con todos los que he hablado que han leído el libro coincidimos en algo: Jesús Carrasco nos deja con cierta sensación de desasosiego, abandono. La novela es un tratado sobre la palabra que le da nombre. En vez de darnos la definición tipo R.A.E., nos da un libro cargado de sensaciones. Por eso hablaba de una novela muy inteligente. Jesús, valiéndose del uso de una serie de recursos estructurales y lingüísticos, nos atrapa. ¿Hay mayor desasosiego que leer una novela con personajes sin nombre, huyendo de algo desconocido, en un terreno hostil, sin agua, con un sol castigador, impío, donde el protagonista sea un niño de ocho años, con todo lo que ello supone a nivel de indefensión? Ese es el primero de los aciertos de Jesús al escribir su obra. Lo segundo: ¿Y si la novela está escrita con una descripción exhaustiva de los escenarios para que el lector sea transportado al lugar y se sienta  también atrapado para luego llenar el texto de palabras de significado desconocido pero que en nada entorpecen para entender lo que pasa pero sí para crear pequeñas áreas de incertidumbre alrededor, que hagan que éste se sienta desprotegido, inseguro?. Este es el segundo acierto de Jesús. Y el último, ya para cerrar el círculo, para rematar la faena: ¿Y si el narrador no se despega en ningún momento del niño, de lo que siente, de lo que sufre, sin saber si el peligro que acecha está cerca o lejos? He ahí el resultado: Jesús deja al lector a la Intemperie.
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Sin duda lo recomiendo y felicito a Jesús por su novela. No por lo que cuenta sino por cómo lo cuenta. Uno de los ejercicios literarios mejor armados que me he encontrado.