sábado, 31 de diciembre de 2011

La Esfera Cultural. Número 4.

Este año 2011 no podía dejarnos sin la aparición del número 4 de la revista La Esfera Cultural que contiene los mejores textos del primer semestre de 2011 publicados en el blog La Esfera Cultural. Desde la aparición del primer número, allá por el mes de mayo de 2010, este proyecto ha ganado en consistencia, y visto con perspectiva, sin duda se nota un salto en la calidad tanto en los textos como en las ilustraciones que los acompañan, lo que la convierten en una pieza de calidad que merece la pena tener en las manos. En tiempos como los que corren, seguir publicando una revista como La Esfera Cultural, sin patrocinios, solo es posible a cambio de una buena dosis de ilusión, pasión y trabajo. Por este motivo es de aplaudir esta iniciativa, que permite a un buen puñado de escritores e ilustradores noveles, exponer al público su obra, que es el mejor de los alicientes y la única razón de existir de su arte. Yo he tenido el privilegio, en esta ocasión, de ver publicados tres de mis textos: "Esencia", acompañado de una hermosa ilustración de Paula Plaza, "Sueños y ensueños" y finalmente "Carmela" con una ilustración perfecta, que me ha hecho mucha ilusión, hecha por mi querida amiga Inma Vinuesa.
Les invito a visitar el blog La Esfera Cultural y, si tienes alma de escritor, presenta tu texto y ponlo a rodar en él. Quizás, si la calidad de tu trabajo es buena, podrás verlo publicado primero en el blog y luego en su próximo número de la revista.
Ahora me sentaré en 2012 a escribir, otra vez. Más letras, más historias, más personajes,... con la ilusión de verlos cobrar vida en el número 5.
Feliz año nuevo a todos.

jueves, 22 de diciembre de 2011

Una vida

Una sola copa. Una sola copa de más. Quizás fuera un chupito, el último. Me lo imagino de vodka-pomelo. No se porqué. Es el regusto que se me ha quedado. ¡Cuántas cenas de navidad truncadas por el mismo chupito!
Esa última copa retrasó lo justo el tiempo de frenada. Lo he leído. Cada grado de más, un segundo de menos, y ¡chás! No lo cuentas. Me imagino a sus padres esperándolo para la cena de navidad. Sus abuelos también. Su hermana desolada cuando escuchó por teléfono la noticia. Ella fue la única que me vino a visitar unos días después para conocerme. No me dijo nada. Solo acarició mi mano y derramó una lágrima. Una más.   
¡Cuántas cenas de sillas vacías aquella noche solo por un chupito de más! Los Atestados, que llegarían a casa y encontrarían el guiso frío y el cava caliente. Y el cirujano... Por la hora en que lo llamaron, seguro que lo cogerían entre el consomé y el cordero, justo ahí. Me imagino el pitido del busca al ritmo de las luces del árbol del salón. Un pit y un  destello azul, un pit y un destello rojo, y vuelta a repetir. Salió corriendo el cirujano-marido, el cirujano-hijo, el cirujano-padre y el cirujano-yerno, porque no una, sino cuatro personas salieron de casa esa noche embutidas en un solo cuerpo camino del hospital, con un trozo de pan en la boca, para cambiarme la vida. 
Justo cuando yo estaba preparando la cena sonó el teléfono, ¿Rubén Larios?, Sí dígame, Llamamos del Hospital Clínico, tenemos un donante. Aquella noche yo tampoco cené. La nochebuena, la navidad y algunos días más los pasé entre tubos sedantes, lleno de costuras tras las que alojaron con mimo aquel riñón que llegó envuelto en la sangre, caliente aún, con ese sabor a vodka-pomelo que desde entonces me acompaña. Fue el mejor regalo que he recibido nunca: Una vida.  

miércoles, 21 de diciembre de 2011

Vivir la noche.


Texto ganador de la 3ª convocatoria de la Noche en Blanco 2012 - San Cristóbal de La Laguna.

Me sentí especialmente bien cuando escribí y presenté este texto a la 3ª convocatoria de la Noche en Blanco 2012. Verlo ganador, me ha llenado de alegría. Es la primera vez que me siento así por escribir y espero que no sea la última. Gracias a todos vosotros, los que me leéis y que hacéis que cada día me exija un poco más. Para todos vosotros mi dedicatoria.


Vivir la noche.

La noche se colaba en él casi sin darse cuenta. Le gustaba esperarla en la costa, al lado de su fiel amigo, justo donde sentía el batir de las olas contra las afiladas rocas del acantilado, al tiempo que el ensalitrado rocío se acomodaba en los pliegues de su cara y las pardelas acudían a picotear sus pensamientos. Así era hasta el alba, cuando su compañero, lamiendo su mano, le avisaba que era la hora de volver. Prefería vivir la noche y dormir el día, total, la luz hacía ya mucho tiempo que no gobernaba sus córneas muertas.



(Roque Los Gaviotos - Foto: Miguel A. Brito)

viernes, 16 de diciembre de 2011

Culpables



Ay Mundo, querido Mundo.
Muchos te quisimos y entre todos te matamos.
Q.E.P.D.  

            El Mundo murió. Ocurrió hace una semana. Los jueces de los cinco continentes y los reyes de los siete mares, buscaron y buscaron entre las víctimas los culpables. Los juicios se sucedieron. No habría piedad para el condenado. Los bancos culparon a los irresponsables cretinos que acudían a sus puertas a pedir dinero aún a sabiendas, que pedían más de lo que merecían tener, porque no podrían nunca vivir las vidas de los ricos, aunque la televisión y la prensa rosa y amarilla y carmín les enseñara que bastaba con ser un necio para merecer más elogios que quien arriesgó su vida en una carpa de cruces rojas en el cuerno de África para salvar las de muchos otros, o la de uno solo. Los clientes se defendían con fiereza, argumentando que se habían visto envueltos en una vil trampa de prestamos ilimitados a cambio de nada, bueno, casi nada, sólo la vida del incauto prestatario que asimiló pronto la pérdida del valor de su propia firma estampada. Qué recuerdos los de un mundo en el que el único documento que se firmaba cuando se pedía un préstamo estaba hecho de piel de la mano derecha y del vaho limpio y puro de la palabra.

domingo, 11 de diciembre de 2011

Mil quinientas veces... Dos mil veces.

Aquí os traigo un relato que fue publicado hace algunos meses en el blog La Esfera Cultural y que ha sido leído por José Francisco "La Voz Silenciosa". Una verdadera delicia escucharlo y un enorme placer que lo haya escogido. Muchas gracias, amigo.

Espero que os guste y no dejéis de visitar a La Voz Silenciosa en:  http://www.facebook.com/vozsilenciosa


miércoles, 7 de diciembre de 2011

Un Dios salvaje.

Me gusta encontrar la belleza en la sencillez, y ayer pude encontrarla en la última película del controvertido director Roman Polansky. La película se llama Un Dios salvaje y está basada en la obra teatral del mismo nombre de Yasmina Reza.

Polansky ha sido capaz de meterme en un piso burgués, el hogar de los Longstreet, y tenerme allí durante los ochenta minutos que dura la película sin que apareciera el más mínimo deseo de salir de allí antes de tiempo. La película se desarrolla a ritmo de puro diálogo y en tiempo real, lo que termina por sacar todo lo mejor de sus cuatro excelentes y únicos actores.
La historia es muy sencilla: Dos chicos se pelean en un parque y uno de ellos, el hijo de los Cowan, rompe dos dientes al otro, el hijo de los Longstreet. Los padres del primero, los Cowan, acuden a casa de los Longstreet, invitados por éstos, para mantener una reunión de "adultos" con la finalidad de cerrar el asunto.