domingo, 30 de septiembre de 2012

Grita.


Si te cuentan que no existí.
Si te cuentan que tu roce nunca erizó mi pelo
y mi boca nunca te besó.
Si te cuentan que mis ojos nunca se empaparon
al sentir tus caricias
amorosas.

Si te cuentan que no fui libre.
Si te cuentan que nunca volé,
y espanté mariposas
y olí la frescura del rocío
en la mañana.
Si te cuentan que nunca abracé
las frases que saltaron
latiendo de tu garganta
angustiada.

Si te cuentan que no pude quererte.
Si te dicen que la vida se acorta
cuando se quiere vivir.
Si te cuentan que mi risa
nunca la escuchaste
porque nadie la oyó.

Diles que no fue cierto.
Diles que fue mentira.
¡Grita!,
grita que yo no puedo.

Grita que soy real.
Diles que estoy sintiendo.
Grita que soy feliz.
Diles que sigo viviendo.

                                                             A Nerea

viernes, 28 de septiembre de 2012

Nuevo libro: Historias de Portería.

Durante los pasados meses, el blog de La Esfera Cultural puso en marcha un nuevo reto para sus seguidores: la elaboración de un libro de relatos cortos cuyo tema común eran las historias que sucedían en torno a una portería. De ese reto nace una nueva publicación (y ya son unas cuantas). El libro titulado Historias de Portería ya es una realidad. Podéis leer los relatos en el blog de La Esfera Cultural, pero si deseáis llevaros el libro a la cama, o al sofá, o al monte o la playa, es muy fácil, solo tenéis que clickar aquí y hacer el pedido y pronto podréis tenerlo en vuestras manos. En sus páginas podréis leer un relato mío llamado "El último". Pues lo dicho: a disfrutar. Y enhorabuena a los autores. Al final se han reunido un buen puñado de relatos de buena calidad, nada más ni nada menos que 65 relatos. Mira que da que hablar este portal...


martes, 25 de septiembre de 2012

César de los vientos.


César es fuego. Prendieron sus llamas en sus viajes y ya nunca se apagaron. Sigue ardiendo. No salió de Lanzarote para no volver y vivir de su arte. Viajó y vivió, y volvió para que Lanzarote viviera y no languideciera planchada en muros de hormigón. Fue cruzado contra los infieles de la Naturaleza, y nos enseñó que no es fea esta tierra negra llena de zahorra, que no hay que sentir vergüenza de lo que tenemos sino orgullo; y de ese orgullo verde y blanco pintó su Isla. Me viene a la memoria alguna entrevista en la que nunca perdía la sonrisa, y me recuerda aquel dicho de que si la vida te da limones hazte una limonada. A César le dio por nacer en isla de vientos e hizo veletas y nos enseñó que el viento tiene color y no se mueve por capricho. Cuando visito Lanzarote allí se lo permito todo, hasta que me vuele la gorra, porque no es que sea cabrón el puto viento, sino que se ha vuelto juguetón. Hace hoy veinte años que César se volvió a su cueva, aquella de la que salió como un lagarto, y no le echamos de menos porque nunca se fue: se quedó para siempre porque César es agua, lava y marea, y sobre todo viento.


Lancelote
(a César Manrique, pastor de vientos y volcanes)
Autor: Rafael Alberti.

Vuelvo a encontrar mi azul, 
mi azul y el viento,
mi resplandor,
la luz indestructible 
que yo siempre soñé para mi vida.

Aquí están mis rumores,
mis músicas dejadas,
mis palabras primeras mecidas de la espuma,
mi corazón naciendo antes de sus historias,
tranquilo mar, mar pura sin abismos.

Yo quisiera tal vez morir, morirme,
que es vivir más, en andas de este viento,
fortificar su azul, errante, con el hálito
de mi canción no dicha todavía.

Yo fui, yo fui el cantor de tanta transparencia,
y puedo serlo aún, aunque sangrando,
profundamente, vivamente herido,
lleno de tantos muertos que quisieran
revivir en mi voz, acompañándome.

Más no quiero morir, morir aunque lo diga,
porque no muere el mar, aunque se muera.
Mi voz, mi canto, debe acompañaros
más allá, más allá de las edades.

He venido a vosotros para hablaros y veros,
arenales y costas sin fin que no conozco,
dunas de lavas negras,
palmares combatidos, hombres solos,
abrazados de mar y de volcanes.

Subterráneo temblor, irrumpiré hacia el cielo.
Siento que va a habitarme el fuego que os habita.

Rafael Alberti, Tahiche, 31 de mayo de 1979.


jueves, 20 de septiembre de 2012

Boleros por no llorar


Williberto llegó de Cuba con su danzón, su trompeta abollada y sus bembas risueñas y su negro retinto. Para él ser pobre no era para llorar y buscaba en las estrecheces una pista donde sacar a bailar su risa. Llegó a las calles de Santa Cruz, buscando prosperar. Acá la cosa está buena, hermano. Es como estar en casa, pero con más que comé. Esto le decía Rubén, el primo mayor, cardiólogo en Camagüey y médico de urgencias en Santa Cruz. Williberto se vino con lo puesto para poner azúcar a las calles, y se juntó con Carmelo el Culebra que hacía vibrar el bongó como nadie, y su repertorio lo hicieron de rumbas y danzones.
No encontró lo que soñaba. Primo, la vaina cambió sin darme cuenta, le dijo Rubén. Hacía bailongos, acompañaba con palmas los solos de Culebra, arpegiaba la trompeta hasta espantar las palomas,... nada hacía tintinear los euros ni dibujar sonrisas. Pa’la guapa señora este danzón, y la señora cambiaba de acera. Ya Williberto no toca rumbas, solo toca boleros, acompañando con sus notas los arrastrados pasos de los que buscan en el suelo dónde cayeron sus risas.


sábado, 15 de septiembre de 2012

El curioso incidente del perro a media noche - Mark Haddon

Libro: El curioso incidente del perro a media noche
Autor: Mark Haddon
Editorial: Publicaciones y ediciones Salamandra S.A.
ISBN: 8498383730
pvp: 9,00 €
Ser padre de un hijo adolescente es tarea difícil. Si además se tiene la dificultad de que ese hijo está afectado del síndrome de Asperger, entonces podemos decir que la tarea se hace difícil y dura. Tomar la decisión de escribir sobre Christopher, un niño adolescente afectado de Síndrome de Asperger desde la perspectiva de cómo sus padres viven esa enfermedad, podría dar como resultado un libro bastante duro y seguramente lleno de historias paralelas que darían para llenar la papelera de muchos pañuelos rebosando lágrimas, pero escribirlo desde la perspectiva de ese chico para contarlo en primera persona, hace que asistamos a una osadía, y si además se consigue que la voz sea creíble podemos afirmar que estamos ante una genialidad. Mark Haddon tomó esa decisión, y le salió una genialidad, un libro ameno que nos retrata un drama familiar bajo la perspectiva de cómo lo vive ese hijo autista, una perspectiva, desde luego menos dramática. Eso me hace reflexionar sobre cómo somos los adultos.
Christopher vive en su mundo perfectamente ordenado y previsible. Tiene la habilidad de conocer el nombre de todas las capitales del mundo aunque su vida transcurre de la casa al colegio y del colegio a la casa y no soporta las aglomeraciones de los centros comerciales. Recita de memoria y sin equivocarse los números primos hasta el 7.507, y es capaz de contarnos con extraordinaria facilidad la ley de la relatividad o la razón de porqué para él no existe Dios y sí para otras personas. Sin embargo le cuesta relacionarse y no soporta que lo abracen (ni siquiera sus padres). Una noche frente a su casa ve ahorcado al Wellington, el perro de la Sra. Shers, la vecina. A Christopher le gustan los perros porque son más fáciles de entender que los humanos. Por eso lo recoge y le desata la cuerda y en ese momento lo sorprende la Sra. Shers que inmediatamente le culpa de la muerte del perro. Así comienza la historia. Christopher emprende una cruzada para demostrar su inocencia echando mano de las habilidades de uno de sus héroes de ficción: Sherlock Holmes y su lógica aplastante. Esa búsqueda es el detonante de una serie de acontecimientos en su vida que desmoronan poco a poco todo lo que era su orden perfecto, desvela algunos secretos familiares muy trascendentales y provoca que todo alrededor de él cambie.
El libro es ameno, y Hodden alterna capítulos donde Christopher nos cuenta acerca de cómo ve el mundo con otros donde nos relata los acontecimientos que se van produciendo. Eso hace que vayamos avanzando en paralelo en dos historias, la de cómo es él y la de los hechos, llevándonos de la mano para alcanzar a ver a través de los ojos del chico, cómo es el resto del mundo.
El curioso incidente del perro a media noche ha recibido múltiples elogios. En algunos foros se puede leer que su protagonista está a la altura de iconos de la literatura como Oliver Twist o el Holden Caulfield de El Guardián entre el Centeno. Yo diría que no es para tanto, pero sí que es un libro que merece la pena leer, por original, solvente, osado y ameno, y que recomendaría que se diera de leer a chicos adolescentes en los institutos. Desde luego Christopher es mucho mejor hablado que Holden, y además tiene un plan en la vida, porque tal como nos cuenta hacia el final del libro, él va a ser científico porque "fui a Londres yo solo, y porque resolví el misterio de ¿Quién Mató a Wellington? y encontré a mi madre y fui valiente y escribí un libro y eso significa que puedo hacer cualquier cosa."

jueves, 6 de septiembre de 2012

"La llama silenciosa": el eco de un reclamo.

¿Quién dijo que los sueños no se hacen realidad?
El 29 de febrero de este año, a través de una iniciativa promovida por el World Poetry Movement, se produjo un encuentro de poetas en La Restinga, en la Isla de El Hierro, conjuntamente y de manera simultánea con otros lugares también emblemáticos del territorio Español. Allí se dieron cita poetas de la talla de Víctor Álamo de la Rosa, Susi Alvarado, Noel Olivares, Teca Barreiro, María Gutierrez, Isa Guerra, Berbel o Samir Delgado. El objetivo era unir sus voces y sus letras en un reclamo por un mundo mejor, no con gritos o aspavientos, sino con voz sosegada y rítmica, como corazones que anhelan. En aquellos días, la isla sufría las consecuencias de la tan conocida crisis sísmicovolcánica que dejó mutilado parte del entorno natural del Mar de las Calmas sumiendo al pueblo herreño en una honda crisis de la que aún sigue luchando por salir.
Fruto de aquel encuentro, surgió la idea de editar un poemario que incluyera aportaciones individuales y desinteresadas de poetas o espontáneos que así lo quisieran. Y aquí, heme yo, que me sentí con ganas de cantarle a mi querida isla y escribí un poema que llamé "Ven, te espero" y que con gran sorpresa y satisfacción fue elegido para ocupar una página en la publicación. "La llama silenciosa" como así se llama el poemario, recoge aportaciones de ilustres poetas canarios y algún amateur, como yo, que se siente muy contento de poder aportar su granito de arena por un mundo mejor y también porque esa llama permanezca viva en mi querida isla, rincón último de esta España en la que vivimos y último faro que alumbró a soñadores que se lanzaron al vacío en busca de un porvenir.
Los fondos de la venta del libro irán destinados íntegramente al desarrollo de un proyecto cultural en La Restinga, por lo que si quieren colaborar en que esa llama siga ardiendo, los que queremos El Hierro les estaremos eternamente agradecidos.
Para los que quieran acercarse a la presentación en Tenerife, pueden hacerlo este próximo sábado día 8 de septiembre, a las 20:00 h, a la Librería de Mujeres en la Calle Sabino Berthelot número 42. Allí les esperamos con la ilusión de ver la sala llena.


lunes, 3 de septiembre de 2012

Tempest - Bob Dylan

No me gusta Dylan, ¡Oh Dios!, por Dios que no me gusta. Me cansa su retahíla nasal, su voz que se arrastra, su ritmo cansino. Pero es un superviviente y eso merece mis respetos. El día 11 de septiembre, vuelve a la carga, con un disco de lo más raro. El disco se llama Tempest, y en él podemos escuchar temas de los más originales, desde Whistle duquesme, que abre el disco, con un ritmo tan pegadizo como alegre (¡cuánta falta nos hace algo de marcha en tono mayor en estos tiempos!), hasta una canción como Tempest, que dura nada más ni nada menos que catorce minutos, con la tragedia del Titanic, y sus violines y su tono irlandés de fondo; donde habla del gigante imposible de hundir, de los hombres que se vuelven asesinos momentáneos con tal de salvar sus vidas, donde el mismo mar, helado cementerio, sirve de tumbas a ricos y pobres por igual ¿os suena esta desgracia?, ¿acaso no estamos asistiendo a cómo se da vuelta la tortilla en estos tiempos? Creo que los tiros de Dylan van por ahí.
Por el camino, Dylan también nos cuenta historias, como la de un triple suicidio en el tema Tin Angel (me cuesta imaginarme un triple suicidio por más que lo intento), o una crónica a su amigo John, sí el Lennon de Joko, y su asesinato al pie del edificio Dakota un lunes por la tarde (Roll on, John: rueda John, rueda). Tempest es un disco tan enigmático, tan extraño y lleno de ritmos diferentes (¡hasta un blues se marca en el tema First listen!), que creo que es digno de que le de una oportunidad, yo que soy tan amigo de darlas y confiar en que la suerte cambie. Pero escucha, Bob, escúchame bien: pocas más te voy a dar porque ya pocas te han de quedar. ¿O no?