viernes, 1 de agosto de 2014

Julio y la música

Julio, primeros calores, extraños fríos a destiempo para dejarse notar. Primeras cervezas, amigos, muchos amigos. Primeros largos en la piscina: estoy en baja forma, mi cuerpo lo nota. Medio año que se va, otro medio que empieza: este ritmo de vida nos parte el calendario en trocitos, átomos de año, nanomeses minúsculos. Días más largos, noches más cortas, intensas. Como más, bebo más. Un brindis, luego otro. Por qué, nos preguntamos: da igual por qué se brinde, brinda es sólo brindar, por lo vivido, por lo que queda por vivir, para olvidar, para recordar. Julio para mí ha sido punto de inflexión, un paréntesis musical, una pausa necesaria, un paso al frente.

Este mes de julio me ha dejado muchas sensaciones y vivencias. En sus noches me ha acompañado la cámara y la música, la familia y los amigos. Les dejo una breve muestra de todo lo que he podido ver y escuchar. En la sección "Te sugiero que escuches", una lista que he creado para compartir con vosotros lo que he podido escuchar en directo. 

Al Jerrau: La eterna juventud. Ya le dediqué hace poco una entrada entera. La ocasión lo merecía.

Al Jerreau, incombustible.
(imagen extraída de Google Images)


Maraca y Ramón Valle Quartet: Cuba en Tenerife. Gran banda, gran concierto. Fuerza latina en la improvisación de Maraca a la flauta y un piano de lujo de la mano de Ramón Valle.

Ramón Valle
(Fotografía: Miguel A. Brito)

Maraca
(Fotografía: Miguel A. Brito)


Ester Rada: Un volcán hecha de tierra, guerras, sed y hambre. De lo mejor que he escuchado en mucho tiempo: ¡El Soul vive!

Ester Rada
(Fotografía: Miguel A. Brito)


Esther Alfonso y Augusto Báez: Un dúo bien armado, hechos el uno para el otro, para rescatar a los clásicos con estilo. Esther con ese registro tan cercano a Ella Fitzgerald y Augusto con ese fraseo y esa pose al tocar que recuerda al gran Bill Evans.

Esther Alfonso y Augusto Báez
(Fotografía: Miguel A. Brito)


Dick Oatts y José Alberto Medina: Dick Oatts, el profesor, encarna uno de los mejores estilos actualmente al saxofón. Sus máster class por Canarias, espero que hayan sembrado gran parte de la semilla de su legado. La colaboración de ambos, pianista y saxofonista, materializada en el trabajo "There you are" es de altísima calidad. Lo pude comprobar.

Dick Oatts
(Fotografía: Miguel A. Brito)

Esther Ovejero: La potencia de su voz y su presencia en el escenario lo llenan todo. Una de las voces mejor dotadas que he tenido la oportunidad de escuchar en vivo.

Esther Ovejero
(Fotografía: Miguel A. Brito)




4 comentarios:

Francisco Concepción dijo...

Esther Ovejero lleva muchos años intentándolo. Merece sin duda un golpe de suerte. Creo que ha dispersado siempre mucho su estilo. Los domina casi todos.

Ángeles Jiménez dijo...

Unas veladas deliciosas, suaves como este verano, que he tenido el placer de compartir en parte contigo. Para que se terminen de desengañar los pocos que quedan diciendo que aquí no se organiza nada o que es caro, muchas de estas actividades son gratuitas.
Gracias por la recopilación musical,
Un beso, amigo

Ana J. dijo...

Me pregunto: ¿cómo te da tiempo a tanto?
No he ido a ninguno de los conciertos de julio, pero las dos Esther me parecen magníficas.
Brindo por tí, amigo, y tu enorme capacidad de hacer, disfrutar, sentir y compartir.

Miguel Angel Brito dijo...

Gracias por comentar, amigos.

Francisco, sí, tienes razón. Ayer me lo decía mi hijo también, exactamente lo mismo que me decías tú. Me enseñó incluso canciones que yo no conocía. Merece esa pizca de suerte que también hace falta.

Un placer haver compartido con los amigos algunas de estas actuaciones. Hay muchas cosas que no nos enteramos si no las buscamos. Hay que buscar, y por poco dinero hay oportunidades únicas de ver cosas realmente buenas.

Sí Ana. Cuando lo juntas todo parece mucho. He de decir que me faltó una cosa: Fimucité, que también fui a una de las veladas, la de clausura. Estas que he puesto aquí son las que más me han marcado y tal como dice Ángeles, no tuve que pagar por casi todas.Gracias por el brindis: chinchín.