lunes, 11 de abril de 2016

Carlos Goñi y Julio Tejera: Magia.

¿Cuántas van ya? 

Hemos perdido la cuenta por aquí. La hemos perdido adrede porque sólo se cuentan las veces que nos visita un artista cuando lo consideramos un hecho excepcional, por atípico que es, pero Carlos Goñi es un canario más y así lo cuenta y canta a todo el que va a escucharlo: "si hay algún lugar donde quisiera vivir es en cualquier lugar de las islas canarias" eso le espetó a alguien que le dijo aquello de "eso de que te gusta Canarias se lo dirás a todas".

El pasado viernes día 8 se presentó en el escenario del Auditorio Teobaldo Power de La Orotava y lo petó como solemos decir por aquí, con la misma fuerza de siempre, pero con un punto de querer cantarnos más allá de cantar en sí. Supongo que está en ese momento de su carrera donde disfruta más de lo hecho que de lo que queda por hacer, ese momento que muchos artistas no llegan a saborear, el momento de disfrutar de si mismo como un espectador más, como si bajara a platea y se sentara entre nosotros a corear sus propias canciones.

Un amigo que se sentó a mi lado, me dijo en tono de humor que deberían de habernos devuelto la mitad del precio de la entrada porque nosotros habíamos hecho la mitad del concierto, y me reí de la ocurrencia aunque no le faltó razón, como en ese momento en que Carlos nos dividió por secciones corales, nos dio lecciones de primero de percusión y nos hizo cantar "Ten fe en mí" . Lo que apreciaba yo en la expresión de Carlos era la satisfacción del trabajo bien hecho, cuando disfrutas escuchando tu propia inmortalidad en vida salida de decenas de bocas desde el patio de butacas.

Carlos hizo un repaso por muchos de sus temas, antiguos y nuevos. Parecía escogerlos al azar o movido por el momento, por lo que le pedíamos o queríamos oír, con cierto aire de improvisación organizada más propia de estar entre amigos que de un concierto en toda regla. Nos sentíamos como en casa. Se sentía (de hecho estaba) en su casa. Carlos es maestro en eso de dirigir al auditorio y subirnos al escenario y lo logró. Vaya si lo logró.

Carlos Goñi acompañado por Julio Tejera
(Foto de José Castellano)

Hubo mucha magia, pero el momento álgido de la noche llegó de las manos de su artista invitado Julio Tejera, uno de nuestros talentos canarios con mayor proyección. Se sentó al piano de cola y lo hizo brillar. Aún recuerdo el momentazo de la noche y no puedo evitar un erizado de pelos: Faro de Lisboa, Julio al piano, Carlos a la guitarra, Carlos que la deja a un lado poco después de comenzar, la abandona para quedarse a solas con Julio, Carlos que deja colar su voz entre las 7 octavas que abarcaban los dedos de Julio, un solo de Julio que nos hizo volar, nosotros que acabamos en pie con una ovación que se oyó desde Martianez. Espectacular.

Yo quisiera algún día verme así, como él, como Carlos, con esa perspectiva serena, aplaudiéndose, mirándose a través de nuestros ojos y llorando, cantando y riéndose como uno más.


2 comentarios:

Francisco Concepción dijo...

¿Cuántas van ya? Pues muchas. Pero creo que ni Carlos las tiene contadas. Es como si nosotros contamos las veces que entramos en nuestra casa. Cada año es puntual con su repertorio a su cita en Tenerife y últimamente a La Orotava.

Servidor lo ha disfrutado en:
-Carpa en el muelle de Santa Cruz.
-Pirámide UULL
-Plaza de Tacoronte.
-Auditorio de Tenerife.
-Discoteca Moon en parque marítimo S/C
-Varias veces en Teatro Teobaldo Power...
y seguro que atrás queda algún otro encuentro que mi amiga la memoria no recuerda.

Seguiremos acudiendo a la cita.

Ana J. dijo...

La próxima no me la pierdo!!