Entradas

Impulso Inevitable.

Imagen
          A quel día era igual a muchos otros: terraza, sol de tarde, café, la mesa más íntima del lugar... Su cantarina voz, alegre,  rebosante de melodía. Me encantaba su conversación. Llenaba un gran espacio vacío en mí. No recuerdo lo que dije aquella tarde que la hizo sonreir y por primera vez me fijé en sus labios que se abrieron para dejar escapar detrás de su hermosa sonrisa unos dientes blancos como las teclas de un piano. Siguió hablando después pero ya sólo escuchaba de fondo su música como formando parte de una película muda, de las de antes, donde importaba más el movimiento de su boca que el sonido de su voz. Sus dientes blancos se dejaban entrever curiosos apareciendo y desapareciendo rítmicamente tras sus labios. No pude evitarlo y acallé su voz con los míos, traspasando el límite en un breve instante entre la amistad pasada y un futuro incierto consecuencia de mi impulso. De aquel momento queda el sabor, el tacto, el silencio breve per...

Dedos de cristal

Imagen
M ichel se frotaba las manos para mantenerlas calientes, a salvo del frío invierno del pueblo de Cliousclat, a las faldas de los Alpes Franceses.  Sus dedos eran los únicos que podían hablar de sus sentimientos encerrados en su frágil, enfermo y pequeño cuerpo deforme y a medio hacer:  13 años y apenas 80 cm de estatura y 18 kg de peso. Desde el camerino del teatro donde se celebraba el festival, escuchaba a los músicos tocar en el escenario.  -Son buenos- salió como un susurro de sus labios. -¿Saldrá bien?- se preguntaba. El piano se había convertido en su vida desde que con cuatro años su padre lo sentó en sus rodillas y puso por primera vez sus dedos sobre el teclado. Nunca lo pudo olvidar. De fondo, en la radio sonaba The Feeling of Jazz de Duke Ellington. Le encantaba. Aporreó el piano y ese día sintió que ese sonido lo acompañaría toda la vida. Se lo propuso hasta que hizo que su padre le comprara uno. Uno de verdad. Un piano que su padre tuvo que adaptar para q...

Clepsidra.

Imagen
La Clepsidra fue utilizado durante siglos por los antiguos egipcios. Se trataba de un reloj de agua cuya utilidad era medir el tiempo cuando se hacía de noche, sustituyendo de esta manera a los relojes de sol. Luis Feria, en el año 1983, escribió un hermoso poema llamado así, Clepsidra. No soy muy amante de los poemas. Es un género que estoy empeñándome en descubrir y que cada día me sorprende y engancha más. Luis Feria, poeta Canario, cayó en mis manos hace unas semanas, y les puedo asegurar que merece la pena ser leído. De verdad. Leyendo este poema pienso que Luis y yo, nos parecemos bastante. Espero que os guste. Clepsidra (1.983). No sueñes la vida; vívela viviendo o será mentira. Tu palabra, alegre; que quite la sed pero te dé fiebre. Leguas por andar; los pasos serenos y nunca llegar. Nada es para siempre; anoche, la lluvia, ahora el sol de frente.

Volver a Ser

Imagen
      E l viejo escritor llegó al pueblo que lo vio nacer. Llevaba ya unos años, buscando en su interior una inspiración que se le negaba, vaciado por dentro como estaba de tantas vidas y lugares creados y escritos.  Salió temprano por la mañana y los aires de primavera le recibieron abrazándolo como lo hubiera hecho su difunta madre si hubiera vivido aún. De aquellos años sólo quedaban vagos recuerdos en su memoria gastada.  Llegó a la vieja plaza que había sido testigo de sus correrías de juventud. Sus carreras para llegar al colegio, sus primeros escarceos de amor, el primer beso robado, a escondidas, en la noche... Se sentó en el viejo banco a observar y cerró lo ojos y sacó su libreta nueva de color verde, donde escribiría la que intuía sería su última obra literaria, más intimista, más autobiográfica: “Copas de laureles cubrían de un verde manto la plaza” escribió. Paró por un momento de escribir. El olor a pan recién hecho le trajo el recuerdo de d...

Los ojos de la Muerte.

Imagen
       Cesare Pavese cayó hace muy poco en mis manos gracias a mi amigo Coriolano que me habló de él. He leído poco. Solo algunos poemas. De ellos, me ha impactado enormemente "Vendrá la muerte y tendrá tus ojos", escrito poco antes de morir en la habitación de un Hotel. Se suicidó un mes de agosto de 1.950 después de haber recibido un premio por su última novela “El bello verano" (1.949). Seguramente algo  tuvo que ver la ruptura del romance que mantuvo con la actriz Cosntance Dowling. ¿Serían los ojos de Constance, los ojos de la muerte?. Espero que os guste. Vendrá la Muerte y tendrá tus ojos. Vendrá la muerte y tendrá tus ojos -esta muerte que nos acompaña de la mañana a la noche, insomne, sorda, como un viejo remordimiento o un vicio absurdo-. Tus ojos serán una vana palabra, un grito acallado, un silencio. Así los ves cada mañana cuando sola sobre ti misma te inclinas en el espejo. Oh querida esperanza, también ese día sabremos nosotros que er...

Calor en el recuerdo.

Imagen
           N os dirigíamos presurosamente hacia la terraza. No queríamos que se nos hiciera tarde.  El bar estaba aún vacío y en la terraza, sobre las mesas, las luces de las velas esperaban a ser acariciadas por alguien más que no fuera  la brisa que bajaba desde la gran montaña nevada. Victor y Cristina, en su bar tacorontero, nos recibieron con su sonrisa y hospitalidad de costumbre.  -¿Algo para calentarse?.- Nos ofrecían. No necesitábamos aún calentarnos a pesar del frío. Había que traer los instrumentos, y  montar el escenario a un lado de la terraza. Y eso era suficiente trabajo para entrar en calor.  Nos pusimos manos a la obra. Todos con esa extraña mezcla de angustia e ilusión. Correteo entre cables, amplis, atriles y altavoces. Era nuestra primera vez en un escenario ante gente desconocida. Por primera vez el aplauso no era seguro. Por primera vez teníamos que ganarnos el ...

Caminemos... Vivamos...

Imagen
     ¿No te da la sensación que la vida es para ser bebida, para ser consumida en breves sorbos o pequeños bocados?. Y mientras la saboreas lentamente, ¿no te da la sensación de que descubres olores, sabores, texturas, miradas, deseos, anhelos o caricias que siempre han estado pero que nunca aparecieron?.       Quiero que entre todos construyamos el camino de la vida. Vida para ser bebida. A sorbos. Lentamente. Sin prisas.      Espero que me queráis acompañar en este viaje. Yo pondré todo lo que pueda y sepa de mi parte para intentar hacértelo pasar placenteramente, compartiendo palabras, sonidos, imágenes, sabores,...       Gracias por estar aquí. Sed Bienvenidos.