miércoles, 3 de octubre de 2012

Sábanas vencidas.

Sus alcobas se tiñeron de malva en la noche, aún cuando solo había maderas gastadas bajo las tejas del techo. Elena en su cama y Carmelo en la suya. Habían encontrado en el baile un resquicio para burlar las miradas: las de la madre de ella apoltronada en la bancada de la plaza, también las del padre por encima del vaso de vino, y las del hermano, con esa mirada del que mata sin hablar. Carmelo imaginaba cómo sería tocar su piel por debajo del vestido, y no podía evitar un arranque de deseo incontenible escapando de sus pantalones, hasta notarlo ella martilleándole el ombligo. Estaban, ahora sí, bailando según lo acordado hacía dos semanas en susurros, juntando sus manos que antes habían acariciado sus partes, aquellas que no se podían nombrar, sacando a bailar sus aromas ocultos. De regreso a casa se llevaron olores mezclados en sudor, el de toda una noche de manos juntas. En sus camas solitarias durmieron acompañados, lamiendo, oliendo, gimiendo, tocando lo propio pensando en lo suyo, lo de él, de ella, de los dos, encontrándose a pesar de las puertas cerradas, revolcándose en las sábanas vencidas hasta el canto del gallo.

9 comentarios:

Aniagua dijo...

Me suena esa historia.
Bellísimo como cuentas esos momentos,,
Un abrazo

Aniagua dijo...

Se me olvidaba, la ilustración es bellísma

Ángeles Jiménez dijo...

"...tocando lo propio pensando en lo suyo, lo de él, de ella, de los dos...", podría reticulares "Crónicas de un pueblo". Estupendo, Miguel, como nos tienes acostumbrados.
Besos

Ana J. dijo...

UFFFFFF!!!!!!! Voy ahora mismo a darme una ducha fría!
Magnífico!!!

Miguel Angel dijo...

Muchas gracias!!

Aniagua: revivir es seguir sintiendo. Me alegra que sea una historia tan familiar.

Ángeles: Cuántas historias de estas nos han contado. O hemos vivido. Gracias

Ana: Tampoco es plan de agua fría. Tibia quizás...

Isolda dijo...

Precioso. Renacer, aspirar, tocar y rememorar lo vivido. Maravilloso, Miguel Ángel,
Besos, muchos.

Amando Carabias María dijo...

El problema es que yo acabo de salir de la ducha... Entonces, qué hago.

Miguel Angel dijo...

Isolda, me alegra que te haya gustado. Gracias por viajar hasta mis sorbos.

Amando, ahora recién duchado, a "ensuciarse" otra vez y luego vuelta a duchar: así es la vida.

Miguel Angel dijo...

Isolda, me alegra que te haya gustado. Gracias por viajar hasta mis sorbos.

Amando, ahora recién duchado, a "ensuciarse" otra vez y luego vuelta a duchar: así es la vida.