viernes, 9 de agosto de 2013

Ahora me ves..


Hacer magia en una película de magia. Eso es lo que nos presenta el director francés Louis Leterrier (“Transporter”, “Danny the Dog”, “El increíble Hulk”, “Furia de Titanes”) en su último film. Cuanto más cerca lo tienes menos ves el truco, de eso se trata. Por eso no se ve. Tanta cámara y tanto efectismo no nos deja ver el truco que se desvelará muy al final, y aunque tengamos todos los sentidos puestos en intentar desvelar el secreto, difícilmente seremos capaces.
La película nos cuenta la historia de “los cuatro jinetes”, un grupo de magos especialmente seleccionados por un mecenas que no sabemos quién es, o mejor dicho, en muchas partes de la película creemos saberlo pero se nos escurre como agua entre los dedos. El FBI anda tras ellos sin poderlos pillar con las manos en la masa, porque estos grandes magos se dedican a atracar bancos pero no para lucrarse, sino para dejar en evidencia a corruptos hombres de negocios y repartir ese dinero entre el público que asiste a sus representaciones (vamos, una especie de Robbin Hood pero con magia en vez de con arcos y flechas).
Para los que decidan ir a verla, he de decir que se van a encontrar una película muy entretenida, con un ritmo muy alto, con casi ausencia de diálogo (lo justo y necesario para seguir la trama), con buenos efectos especiales y con unos actores que cumplen bien su cometido. En algunos foros tachan a los magos (Woody Harrelson, Jesse Eisenberg, Isla Fisher y DaveFranco) como los más flojos del reparto y a Morgan Freeman y Michael Caine como lo mejor. Yo diría que ninguno está a la altura, pero es que la película no está hecha para eso, así que no busquen lo que no van a encontrar. La película está hecha para lo que está hecha: para entretener, para plantear una trama cuando menos original y para enseñarnos un gran truco que nos lo van a tener que explicar (muy al final) para llegarlo a entender. Así lo pasarán bien, como yo.
Jesse Eisenberg, en un fotograma de la
película (imagen extraída de google images)
Se trata de una especie de tiovivo. La primera parte de la película te parece que controlas la situación, pero luego se desvanece la trama planteada, es decir, a empezar de nuevo. Luego cuando te parece que la tienes, no, no está, se vuelve a desvanecer detrás de una cortina de humo, y vuelta a empezar de nuevo. Cuando crees que tienes el secreto en tus manos, se vuelve a desvanecer, ¡por tercera vez! Y ya no sabes qué pensar. Hasta que aparece la verdad, justo al final.
Retomando lo que dije antes. No le den más vueltas. Es puro entretenimiento. Más que asistir a una película, si van a verla, pagarán la entrada para ver un espectáculo, así que déjense llevar y no la intenten criticar porque no merece más crítica. Véanla y luego a por una cerveza o un tinto de verano.
Buena tarde de cine.





Ficha técnica:

Nombre: Ahora me ves...
Duración: 115 minutos.
Director: Louis Leterrier
Guión: Boaz Yakin, Edward Ricourt y Ed Solomon

2 comentarios:

Ángeles Jiménez dijo...

Eso, Miguel, como el tinto de verano o el Lambrusco, entretenida, pero también original. Una propuesta refrescante de verano.

David Sánchez dijo...

Hola, te he nominado para el premio Liebster Award, más información:

http://laslecturasdemrdavidmore.blogspot.com.es/2013/09/premio-liebster-award-descubre-nuevos.htm