lunes, 11 de julio de 2011

La Tejedora de palabras

Ella, la Tejedora de palabras, desenreda madejas de pensamientos. Sus pensamientos son de colores. Colores desconocidos, inventados. Colores que se mezclan y superponen con transiciones y sin brusquedades, llenos de matices claros y oscuros que enriquecen las tramas, y regala a nuestros ojos bellas prendas que nos cobijan en invierno y refrescan en verano.
Muchas veces, al ver sus trazos, me pregunto de dónde saca sus patrones de confección. Cómo acierta con esos trajes de palabras hechos a medida. Cómo sabe siempre escuchar la voz de los silencios y fijarse, a un tiempo, en el matiz esencial de los ruidos del hombre. Aún sigo sin saberlo... A buen seguro, sus virtudes provengan de la divinidad de sus pensamientos que ella maneja a su antojo, acercándolos para ser tocados por unos pocos elegidos para luego volverlos al refugio donde crecen y engordan de las vivencias que los alimentan.
Me siento afortunado de haber podido tocar sus pensamientos y de conocerla. De conocer a la Tejedora de palabras. De ver sus hábiles manos ejecutoras de ideas y de oir su risa abierta y envolvente. De sentir su mano amiga. De verme en su mirada franca y de dejarme mecer por el embrujo de frases hilvanadas por el hilo de su voz.  
Teje, amiga. Sigue tejiendo. Nunca dejes de hacerlo. 
¡Abríganos con tus palabras! 


                                                          

                                                             Dedicado a mi amiga Ángeles, La Tejedora de palabras.

7 comentarios:

Ángeles Jiménez dijo...

Mi querido Miguel, me encantó el título que pusiste a tu texto cuando lo vi en facebook, pero no imaginé que me lo dedicaras con esa delicadeza, con esa carga de matices. Me has emocionado, qué afortunada de ser capaz de despertar así también tus matices literarios. Te debo un abrazo enorme. Besos.

Marimer dijo...

Estoy contigo, Miguel Angel, nunca hubiera podido encontrar estas maravillosas palabras tuyas, para describir las de Angeles.
Saludos.

Miguel Angel dijo...

Muchas gracias. Ahora sin literatura, Ángeles: me siento muy afortunado de haberte conocido. Gracias por ser como eres. No dejes nunca de tejer para nosotros.

Marimer, me alegra mucho haber sabido trasladarte lo que se siente leyendo a Ángeles. No dejes nunca de leerla. Ni a mi tampoco...

Un abrazo a las dos.

Ángeles Jiménez dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Ángeles Jiménez dijo...

Muchas gracias, amigos, la verdad es que ahora sí que me quedo sin palabras que estén a la altura de las de ustedes, así que escribo una sencilla pero muy sentida: un beso enorme

Ana J. dijo...

Me maravilla, Miguel Ángel, la capacidad para VER a las personas a través de sus acciones.
Esa es nuestra Ángeles, una Tejedora de palabras. Claro que también se dedica a esquilar tundir, abatanar e hilar las palabras y, una vez tejidas y confeccionado el traje, prenderle abalorios que lo hagan único.
Un abrazo muy grande a los dos

Miguel Angel dijo...

Gracias por tus excelentes palabras, Ana. También tu tejes como pocas!!! Un fuerte abrazo