domingo, 3 de julio de 2011

Música al viento.





Derramamos en una noche las ganas guardadas, que fueron añejándose durante meses en los nocturnos ensayos.
Se desparramó el sonido que bajó del escenario y se mezcló con los aplausos y las miradas de los seres queridos y los que no nos conocían y nos encontraron.
Ahora solo queda el vacío en las ganas y el anhelo de volver a hacerlo. Otra vez.



8 comentarios:

Ángeles Jiménez dijo...

Estupendo encuentro, nos hemos quedado con ganas de más, esperaremos anhelantes.
Enhorabuena por el resultado del esfuerzo.
Besos

Miguel Angel dijo...

Gracias Ángeles. Un placer haberte tenido cerca escuchándonos. Por aplausos y sonrisas como la tuya, ha valido la pena el esfuerzo. Besos.

Sigrid dijo...

¡Qué gozada! Si con la grabación transmitís no quiero pensar en el directo. Sinceramente, me da una envidia sana ser capaz de hacer música... esa sensación que tiene que suponer tocar, y lo de tocar en banda ya ni te cuento. Enhorabuena a todos los miembros de la banda.
Un saludo Miguel Angel

Miguel Angel dijo...

Muchas gracias Sigrid por tus palabras. Hace 10 años que decidí poner los dedos índice, corazón y anular de mi mano derecha en tres llaves del saxofón y sostenerlo con el pulgar de la mano izquierda. Cubrí con mi boca la boquilla, apreté el labio inferior sobre la caña y soplé. Lo que sonó fue horroroso, pero fue mi primera nota: un Sol. Es de las cosas que más me satisface hacer. Un verdadero placer. Un abrazo

Inma Vinuesa dijo...

No queda vacío, queda el recuerdo de una noche donde se vivieron muchas emociones. Y las ganas de volver a escucharos.
Un abrazo

Miguel Angel dijo...

Muchas gracias Inma por habernos oído. Prometo volver. Un abrazo

Ana J. dijo...

Qué bien nos lo pasamos escuchando al Ensemble!
Necesitamos más!!!!
Ya lo he dicho en otros lugares: a pesar de lo bien que están los vídeos, el directo fue mil veces mejor.
¿No os planteáis hacer una big band profesional?
Un abrazo enorme

Miguel Angel dijo...

Podría ser Ana, pero disfruto tanto tocando, que por ahora no lo necesito. Con los aplausos de los seres queridos me doy por bien pagado. No obstante, hacerlo con nivel profesional, son palabras mayores. Me conformo con seguir aprendiendo. Un abrazo