lunes, 22 de agosto de 2011

In memoriam

El inclemente calor del verano hace estragos en mi fina piel de tamizada esencia, que nació para llenar de un sabor dulce tu boca salada. 
Por favor, ¡date prisa en besarme! Porque el deseo de fundirme en tus labios me urge. Porque llenar tu boca de besos que despierten tus deseos por mi, es la razón de mi efímera existencia.
¡Lámeme con la sed de tu lengua! ¡Date prisa en comerme, dulce boca salada! Que el regusto de nuestros besos no te abandonen más allá de lo que el latido de mi frío corazón me tenga otorgado vivir.
Y a pesar de que yo ya no exista, ¡se infiel! ¡Hazme inmortal! ¡Expande mi esencia! ¡Derrámala en otras bocas deseosas de la tuya!, y así extiende mi dulce sabor más allá de aquellos, nuestros besos. Así el deseo de volver a besarme, de volver a lamernos, hará que de nuevo nazca para ti.


                                                                                    Al helado de nata y fresa, in memoriam.

6 comentarios:

Susurros de Tinta dijo...

Jajajaja, muy, pero que muy bueno, el helado de fresa y nata también por supuesto, que ganas me han entrado de un helado, eso que está nublado hoy y llueve, miles de besossssssssssssssss

Ángeles Jiménez dijo...

Y mira que la fresa con la nata no era de mis preferidos, voy a revisar mis preferencias. Estupendo, Miguel

Miguel Angel dijo...

Muchas gracias. Me alegro que os haya dado ganas de saborear helados. Da igual el sabor.

Marimer dijo...

No se puede sacar mas sensaciones a un helado... De postre, hoy, uno de chocolate.
Enhorabuena.

Isabel Expósito dijo...

Fresco, sugerente, sensual, poético relato que hila la ambigüedad con el dulce ronroneo que uno no puede evitar emitir ante la presencia de un dulce ¿helado? como este.

Miguel Angel dijo...

Muchas gracias Marimer e Isabel. Muchas gracias. A endulzar las bocas que aún queda verano, y rápido antes de que se derrita!!