sábado, 5 de enero de 2013

El prisionero del cielo - Carlos Ruiz Zafón.

Libro: El prisionero del cielo
Autor: Carlos Ruiz Zafón
Edit: Planeta S.A.
ISBN: 840803121X
382 páginas
PVP: 16,90 € (también disponible
en versión kindle de Amazon a
14,24 €)

Ver fenómenos literarios como el de Carlos Ruiz Zafón, me hacen pensar en lo enigmático y grande de la literatura. Realmente es necesario que exista un Carlos Ruiz Zafón, igual que un Frazen o un García Márquez o un Mo Yan, porque en la variedad vive el gusto, y éste es tan subjetivo que pendulea en la caja de los caprichos. Seguramente (a las cifras me remito) Zafón gusta a mucha gente, y eso es un hecho objetivo, pero yo estoy en el otro lado, el de los que lo leen porque sí, porque lo leen igual que los que se sientan después de comer a digestionar y pulsan un botón al azar del mando del televisor y se quedan embobados disfrutando de lo sencillo de un programa, porque lo sencillo también tiene su encanto, todo depende de la hora del día. 
Desde luego ninguno de los dos que he leído de él, ni la Sombra del Viento ni El Prisionero del Cielo, pasarán a la historia y en esto creo que no me equivoco. Encontró Carlos un filón con el Cementerio de los Libros Olvidados y lo está explotando. Ya lleva tres (La Sombra del Viento, El Juego del Ángel y El Prisionero del Cielo)  y tal como acaba este último seguramente tendremos un cuarto. 
¿Y por qué el estilo de Carlos no es de mi agrado? Bueno, no todo es malo todo hay que decirlo. Carlos Ruiz Zafón escribe de manera entretenida, y quizás por ahí vayan los tiros de su intención: capítulos cortos con dosis de intriga al final de cada uno, también con algún ingrediente que tira de ironía para arrancar sonrisas en el camino, malos muy malos para hacer más buenos a los buenos muy buenos, pero esto hace que los personajes sean muy predecibles y también poco complicados, aquí también radica parte del encanto de lo sencillo. Estos son sus bastiones. 
En la otra cara está cómo lo escribe y también algunos fallos de bulto que comete que me han sacado del libro en un par de ocasiones. El prisionero del cielo está escrito en primera persona. Daniel Sempere nos narra cómo su presente, en esa Barcelona de finales del 57, está condicionado por un hecho del pasado que ha vivido Fermín Romero de Torres que trabaja con él como empleado en la librería de su padre el Sr. Sempere. En un momento dado, Carlos Ruiz Zafón cambia de registro para que sea Fermín quien haga llegar a Daniel la narración de los hechos, que ocupa buena parte de la obra, y aquí empiezan las imprecisiones ya que este narrador, testigo de los hechos del pasado en este caso, narra algunas situaciones que no ha podido ver y que Carlos Ruiz Zafón mete con calzador porque son necesarias para que se entienda la historia, y a mi eso me ha rechinado inevitablemente. Luego deja lagunas, puertas abiertas, aunque claro, igual esa es la intención: dejar reclamos para que los lectores vayan a por la cuarta entrega de manera compulsiva si es que la hay. Y luego está lo de los personajes: como comenté antes son muy previsibles y planos. 
Pero eso sí, Carlos entretiene. Y de todo tiene que haber porque eso es lo grande de la literatura. Yo siempre lo digo, tiene que haber malas películas para que hagan grandes las buenas. Lo mismo ha de pasar con los libros.

10 comentarios:

Ana J. dijo...

Mi pregunta es: ¿dónde hiciste el curso de lectura rápida, Miguel? Porque no hay quien te siga el ritmo.
Me voy a llorar a un rincón, avergonzada...

Anónimo dijo...

Supongo que tambien han de haber lectores como tu, pedantes, perdonavidas y que pontifican sin tener ni puñetera idea de lo que dicen para que hayan otros inteligentes, de mente abierta, que saben apreciar y entender todas las ramas de la literatura y no se limitan a repetir los topicazos y la necedades de siempre. En la variedad esta el gusto.

Miguel Angel dijo...

Nada Ana. Veo poca tele y no salgo a caminar. Quizás debería hacer un poco más de eso, sobre todo lo de caminar.

Anónimo, no me considero experto, aunque al parecer usted si. Me hubiera gustado que aportara datos adicionales de porqué discrepa con mi opinión para que así se enriqueciera esta entrada con su punto de vista en vez de centrar su aportación en enfrentar nuestros conocimientos sobre literatura. A mi no me ha gustado el libro, eso sí, me ha entretenido, y es que una cosa no necesariamente tiene que ir reñida con la otra. Me considero de mente muy abierta, de hecho seguramente leeré más libros de Zafón. He leído más de este autor que de otros que me gustan más, mire usted por donde, y seguramente habrá alguno de sus libros que me haga decir cosas muy distintas a las que he dicho con éste.

Francisco Concepción dijo...

De Zafón leí las dos primeras entregas de ese "cementerio de los libros olvidados" y coincido contigo, me entretuve, lo pasé muy bien. No pretendía otra cosa. Pero con la tercera entrega no me atrevo, creo que me indigestaría.

Empiezo a echar en falta una versión cinematográfica de estos títulos. Es inexplicable, pues lo hacen de cualquier libro.

Miguel Ángel, quería compartir un apunte de amigo: "No te metas nunca con los incondicionales de nadie" Ya ves el resultado. El fanatismo te "enaneja", que viene de "enano".

La Esfera "grita" por esta crítica.

Inma Vinuesa dijo...

Estoy completamente de acuerdo contigo Miguel Ángel. Zafon es un buen contador de historias que no quiere decir que llegue a gran literatura. En sus libros hay aspectos como las incursiones de autor, los frentes abiertos que no terminan de cerrarse, explicaciones forzadas para que la trama tengan sentido, etc que sacan al lector de la historia en algunos momentos. Eso no quiere decir que no aprendamos con sus libros. De todo se aprende ¿verdad?

Ángeles Jiménez dijo...

Estoy avergonzada, como Ana, no sé cómo consigues ese ritmo de lectura. A mí me gustó "La sombra del viento" y he escuchado buena crítica de esta última, pero claro, en clave de entretenimiento. Yo creo que están bien para la hora de la siesta o para antes de irse a dormir, por lo menos es cuando yo estoy más espesa.
Gracias por la crítica.

Guillermina Fasso dijo...

Hola Miguel Ángel,

Carlos es mi autor favorito y no veo las faltas que le sacas, puede que tenga que volver a leerme los libros de nuevo o que, simplemente, no me pare a observar todos los detalles. Más bien me gusta disfrutar de la historia, de sus personajes y de esa retórica deslumbrante.

Aun con todo, supongo que no existen ni los escritores perfectos ni las historias perfectas y que una crítica constructiva nunca viene mal autor para mejorar sus puntos débiles.

Añadir que Zafón ya avisó con antelación que iba a realizar una tetralogía y hace tiempo que abandono el ser mercenario por el sueño de la literatura.

Un cordial saludo.

Miguel Angel dijo...

Gracias Guillermina por tus comentarios. Lo grande de leer es que hay múltiples géneros y autores donde elegir, si no imagínate ¡qué aburrido! A mi Zafón me gusta, de hecho tal como dije antes he leído dos de sus libros, y seguramente acabaré leyendo alguno más de su tetralogía. Pero me entretiene, solo eso, sin más aspiración. La historia y el ritmo son el fuerte de sus libros y probablemente es lo que engancha y es lo que pretende al escribir y eso lo consigue, tú misma lo has podido comprobar.
A mi me gustan más otro tipo de autores, pero de vez en cuanto cojo en mis manos a Zafón u otros donde no tenga que hacerme más planteamientos que dejarme llevar. Eso también es leer.
Gracias de nuevo por tu aportación.

picturesofbarcelona dijo...

A mi el primero me pareció genial, pero a partir de ahi la cosa ha decaído un poco.

Si hablamos de libros sobre Barcelona, a mi me gustó más la Catedral del Mar de Falcones o la Ciudad de los Prodigios de Eduardo Mendoza.

He recogido una pequeña lista con mis preferencias en http://picturesofbarcelona.net/Novels

Saludos!

Miguel Angel dijo...

Gracias por tu aportación. Yo también leí la Catedral del Mar y no me disgustó. La Ciudad de los prodigios no la he leído aunque Eduardo Mendoza es un escritor que me gusta.
De las referencias que me aportas en la web que señalas, se me ha ido la vista hacia esas Últimas tardes con Teresa de Juan Marsé. No he leído nada de él y puede ser esta una primera oportunidad. Me lo apunto. Muchas gracias!!!!