lunes, 22 de julio de 2013

Sin miedo a soñar.


abstracto, remolino
Llevaba tiempo sin soñar. Un día me dijeron que todas las noches soñamos, pero que los sueños no se recuerdan porque hay una especie de mente censuradora que le dice a nuestro inconsciente que no, que no está bien que sueñes eso, que tienes que olvidarte cuanto antes, ¡ya mismo! 
Llevaba tiempo sin soñar. Por más que intentaba recordar mis sueños no podía, no era capaz, esa mente censuradora siempre estaba al acecho para imponer su censura. Sin sueños que recordar mi vida se volvió anodina, llena de inseguridades y silencios. Anoche todo cambió sin planearlo después de haber hablado contigo hasta que nuestros ojos se cerraron. Nos dijimos tantas cosas, sin interferencias ni premuras, sin relojes en la pared, sin luces o penumbras que marcaran el final de la noche o el principio del día. Tenía hambre de hablar, ansias de ser escuchado, de escucharte, ganas de palpar la esencia de nuestra presencia, del por qué compartimos este espacio.
Anoche todo cambió y recuerdo mi sueño, un sueño en el que me sentía libre para hablar. 
A partir de ahora, sé que cerraré los ojos y callará la censura. No tengo miedo a soñar.

7 comentarios:

Ángeles Jiménez dijo...

Sin miedo a soñar, seguro que se harán realidad tus sueños, sin miedo a vivir, mejor hablar.

Miguel Angel Brito dijo...

Hablando se verbalizan los anhelos, se lucha contra los miedos, se construyen los sueños. Vale la pena hablar, luchar, soñar.

nieveslp dijo...

Sin miedo a hablar , sin miedo a escuchar, sin miedo a soñar, sin miedo a ser feliz !!!! Qué gusto tu texto Miguel !!!

Miguel Angel Brito dijo...

Es que a veces cerrar la boca no deja escapar los miedos, que se nos instalan dentro creciendo como algas amargas. Gracias por leerme Nieves.

Ana J. dijo...

Ojalá apartemos los miedos (a soñar,a hablar, a vivir) para siempre.

Amando CARABIAS MARÍA dijo...

Rigurosamente cierto: Esta madrugada del 29 de julio de 2013 he tenido un sueño del que me acuerdo a la perfección, después de no sé cuántos meses o años...Pero no debo hablar de él... Para uno que tengo...

En todo caso, tienes razón... El miedo -como planteas también en el micro de más arriba- puede acabar con la propia vida. Rompamos con el miedo.

Miguel Angel Brito dijo...

Ana, difícil tarea la que propones. Lo llevamos en los genes, pero merece la pena intentarlo. Cuando se consigue, aunque sea efímero, es una gozada.

Amando, ese es el objetivo, romper con el miedo. Una batalla diaria que se gana a base de forzar encuentros con uno mismo.